Jueves 27 de febrero de 2020

AZÚCAR, el nuevo demonio

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Los Carbohidratos hoy en día están en el punto de mira de todo el mundo. Se ha pasado de consumirlos en cantidades industriales a creer que son el origen de todos los males del mundo moderno. Cáncer, obesidad, diabetes, hipertensión, todos por culpa del azúcar.

Pero casi siempre cuando algo es demasiado bueno para ser verdad, normalmente lo es. Y al revés se aplica del mismo modo. Cuando algo es demasiado malo para ser cierto, también suele ser una exageración. Y esto es lo que está pasando hoy por hoy con el azúcar. Se está usando como chivo expiatorio para un problema mucho mayor y que engloba muchos más factores que simplemente comer azúcar.

¿QUÉ SON LOS CARBOHIDRATOS?

Primera lección resumida de química.

Los carbohidratos son moléculas compuestas de carbono, hidrógeno y oxígeno. Son la principal fuente energética de nuestro cuerpo y uno de los tres macronutrientes (junto a las proteínas y las grasas).

Hay cuatro tipos, según la cantidad de moléculas que lo formen, por ende, se pueden encontrar en los alimentos monosacáridos, disacáridos, oligosacáridos y polisacáridos. Los monosacáridos y los disacáridos son los comúnmente llamados azúcares y los mas conocidos son la glucosa, la fructosa y la galactosa entre los primeros y luego la sacarosa, la lactosa y la maltosa entre los segundos.

Segunda lección de química rápida.

Qué hace el cuerpo con los carbohidratos.

En resumidas cuentas, cuerpo obtiene glucosa de los carbohidratos de los alimentos, con lo cual la glucemia depende de esto. La glucemia subirá según el trabajo que le demande al cuerpo obtener esta glucosa y esto varía de cuan simple sea el hidrato de carbono. Pero, de todos modos, cualquier carbohidrato terminará siendo convertido a glucosa, ya sea arroz o azúcar blanco.

Lógicamente el azúcar de mesa que es la sacarosa, formada por una molécula de glucosa y otra de fructosa, demandará menos trabajo para ser procesado que el arroz, que contiene almidón, un polisacárido, que posee una cadena mucho más larga.

EL DEMONIO BLANCO

Luego de dos clases simples de química puede notarse que tenerle miedo desmedido al azúcar es bastante absurdo. Por lo menos luego de entender que la glucosa se obtendrá tanto del azúcar como de una manzana. Es decir, aquellos que culpan al azúcar de todo, obtienen glucosa, la misma glucosa, tanto de sus duraznos como de una dona.

El azúcar no engorda. Lo que engorda es el exceso de calorías, la pérdida del balance calórico. Pero es importante tener en cuenta que es mucho mas fácil engordar con los azucares, considerando su poco poder de saciedad si lo comparamos con las proteínas.

Otro tema importante es aclarar que un exceso de grasa en la dieta llevará a una mayor acumulación de grasa que un exceso de carbohidratos en la misma. La evidencia científica demuestra que altas cantidades de azúcar están relacionadas con un menor porcentaje graso y obesidad, y que no tiene efectos perjudiciales en la obtención de micronutrientes en la mayoría de personas. La evidencia disponible no justifica una recomendación cuantitativa común en la ingesta de azúcar.

Otro punto importante es la resistencia a la insulina.

El azúcar es un nutriente más, que causará ganancia de peso si se consume en exceso, como cualquier otro nutriente, y que puede formar parte de una dieta equilibrada si se come en las cantidades adecuadas.

Pero también es cierto que no todo el mundo tolera igual los carbohidratos, y cuanta menos sensibilidad a la insulina será peor el proceso. Personas con sobrepeso, quienes normalmente tienen menos sensibilidad a la insulina, toleran peor los hidratos de carbono que las personas entrenadas, con lo que tiene sentido que una persona atlética incluya más carbohidratos en su dieta que una que tenga sobrepeso. Además, que un deportista seguramente necesite mas de la glucosa y su energía de rápida disposición.

El azúcar es un nutriente más. Demonizado hasta el extremo por una moda nutricional, tal y como las grasas lo fueron en su momento y ahora inician su nuevo rol como salvadoras de la humanidad, que terminará con su mito como tantas otras veces.

Es muy fácil y cómodo culpar de todo a un solo factor para negar la realidad de un estilo de vida con muchos otros errores, y una dieta mediocre o mala. No es el azúcar el culpable. No son las grasas las culpables. Los seres humanos comemos cada día más y peor, nos movemos cada vez menos y poco eficientemente, dormimos poco y mal. Y vivimos en un ambiente de stress. Lógicamente, en ese contexto, un exceso de azúcar será perjudicial, pero no es lo único ni el peor de los enemigos.

La conclusión será siempre la misma. Moverse mas y mejor. Entrar la fuerza. Hacer ejercicio en general. Jugar algún deporte. Comer bien y nutrirse. Descansar mas y mejor. Y así vas a poder disfrutar sin culpa de un poco mas de azúcar en tu vida.

 

Lic. Jordan Vecino

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