Lunes 26 de agosto de 2019

Bonistas creen que es prácticamente inevitable que la Argentina vuelva a caer en default de su deuda

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La ola de ventas en los bonos argentinos, llevando al riesgo país a casi 1.800 puntos básicos, sigue generando pánico entre los inversores. Los tenedores de la deuda están cada vez menos convencidos de que Argentina termine pagando sus compromisos.
Las dudas nunca existieron con el Gobierno de Mauricio Macri y tampoco creen que en un eventual mandato de Alberto Fernández busquen dejar de pagar. El tema, para el mercado, es si la misma dinámica de la crisis y la falta de confianza que genera el kirchnerismo entre los inversores (algo que se vio palpable a partir del lunes con el batacazo electoral), lo dejará sin aire para escaparle al incumplimiento de pagos.
Se sabe que la Argentina el año próximo necesita salir al mercado a refinanciar deuda, algo que parece imposible con estas tasas de los bonos en torno al 66% en dólares como el Bonar 2020 que vence el año próximo.
El derrumbe de los bonos tiene, además, un efecto directo para los tenedores no sólo por la pérdida de valor, sino porque se les encarece el famoso “seguro contra default” conocido como Credit Default Swap (CDS).
Estos contratos, que venden los bancos a sus clientes (fondos particularmente), estuvieron subiendo de precio aceleradamente. El seguro a cinco años, el plazo más demandado, cotiza en torno a los 2.000 puntos.
Teniendo en cuenta los precios, hay una probabilidad del 80% a que la Argentina no pague sus bonos en el transcurso de los próximos cinco años (desde hoy y hasta agosto de 2024).
Las probabilidades derivan de lo que el inversor está dispuesto a pagar para cubrirse. Siendo así, hoy un bonista que quiere asegurar u$s1 millón en bonos a tan sólo cinco años, debe pagar una tasa que en términos de billetes físicos –para este caso– son u$s200.000.
Nada barato le sale al inversor cubrirse de un pagadiós. “Vemos al mercado operando extremadamente en negativo ya que el regreso de Kirchner parece el resultado más plausible”, acota XP Investments.
Pero no siempre fue tan oneroso. De hecho, el CDS a finales de julio estaba en torno a los 920 puntos básicos: por ende más que se duplicó a los valores actuales.
Pero hubo un momento en donde el mercado le sonreía a la Argentina: a finales del 2018 cotizaba a 809 unidades, pero en diciembre del 2017 cerró en 238 puntos y el primer año de Macri (finales del 2016) estaba en 425.
El contrato para asegurarse los bonos de la Argentina hace que la deuda local sea la más riesgosa del mundo detrás de Venezuela, según la agencia Bloomberg. Incluso es superior que Zambia, un país muy endeudado que se encuentra en medio de una crisis alimentaria luego de la peor sequía en cuatro décadas.
Nery Persichini, de GMA Capital, dice que la onda expansiva de las PASO barrió u$s27.000 millones de valor solamente en bonos en dólares. O sea, es la pérdida en los precios de los títulos en tan solo 48 horas.
Además, las paridades tienen implícitas una poda promedio de 50%. “Cualquier noticia futura de canje o reestructuración con quita menor a 50%, mejorará los precios de los bonos”, dice Persichini.

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