Lunes 30 de noviembre de 2020

Coca-Cola deberá pagar u$s3.400 millones al fisco de EE.UU. por subestimar ingresos

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Un juez le dio la razón a los servicios fiscales de Estados Unidos en el pleito contra la multinacional Coca-Cola a la que acusó de no haber contabilizado correctamente sus ganancias en el exterior entre 2007 y 2009.
El grupo separó gran parte de los ingresos de algunas de sus filiales en el exterior, especialmente Brasil e Irlanda, y así evitó pagar una tasa impositiva más alta en Estados Unidos, dice la sentencia consultada este jueves por la agencia AFP.
El juez intervino tras una demanda de Coca-Cola presentada en 2015 contra las conclusiones de una auditoría de los servicios fiscales estadounidenses.
Estos concluyeron que durante tres años la multinacional subestimó en 9.000 millones de dólares sus ingresos imponibles en Estados Unidos y en consecuencia debería pagar impuestos por 3.400 millones de dólares suplementarios.
“Tenemos la intención de seguir defendiendo vigorosamente nuestra posición” dijo la empresa en una nota tras la sentencia.
La multinacional de bebidas y alimentación ganó 6.291 millones de dólares en los primeros nueve meses de 2020, un 9 % menos respecto al mismo periodo del año anterior, todavía lastrada por la menor actividad social de la población debido a la pandemia de la covid-19.
Los ingresos operativos del grupo con sede en Atlanta (EE.UU.) entre enero y septiembre ascendieron a 24.403 millones, un 13 % menos interanual, según informó este jueves en un comunicado.
En el tercer trimestre, el más seguido por los analistas de Wall Street, Coca-Cola tuvo un beneficio neto de 1.737 millones de dólares, un 33 % menos en comparación con ese tramo de 2019.
Coca-Cola señaló que ha perdido cuota de mercado en sus refrescos no alcohólicos y dijo que están subiendo las ventas directamente “en casa” de sus productos pero eso no compensa el descenso en las ventas “fuera de casa”, que son su fuerte, debido al “nivel de confinamiento” de cada país.
“En la crisis de este año, nuestro sistema ha seguido enfocado en la estrategia de bebidas vitales. Estamos acelerando nuestra transformación que ya estaba en marcha, moldeando nuestra compañía para que se recupere más rápido que la recuperación económica general”, dijo citado en la nota el máximo ejecutivo, James Quincey.
La multinacional está reorganizando su estructura de negocio, lo que incluye unas 4.000 bajas voluntarias y despidos, y también su cartera de productos, en la que prevé ofrecer solo unas 200 marcas con “potencial de crecimiento” y eliminar otras 200, entre ellas Zico o la histórica Tab.

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