Martes 31 de marzo de 2020

¿Cuánto azúcar hay en una Coca-Cola?

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¿Qué pasa cuando le das una bebida Cola a tu hijo?

Vayamos directo a los números. Una lata de gaseosa tiene 35g de azúcar, lo que equivale a 7 u 8 cucharadas de azúcar. Ahora olvidémonos de los números y vamos a un ejercicio práctico. ¿Le pondrías 7 u 8 cucharas de azúcar a tu café por ejemplo? Ahora si empezamos a prestar atención.

Siete cucharitas de azúcar en un vaso común

Voy a dejar de lado hoy el mea culpa de los adultos, ya que, a fin de cuentas, sabemos lo que hacemos (¿o no?) ¿Pero por qué le daríamos eso a nuestros hijos? ¿Qué pasa cuando le damos una latita de gaseosa a nuestro niño? Veamos…

Apenas pasados 10 minutos en el sistema, el acido fosfórico de las bebidas Cola daña el esmalte dental. Y no termina ahí.  El ácido fosfórico se ha relacionado con una menor densidad ósea y es también peligroso para nuestro aparato respiratorio, ya que produce irritación en las mucosas.

Después de 20 minutos hay una explosión de insulina por el exceso de azúcar y el hígado tendrá que trabajar mucho mas para tomar acciones sobre éste. El paso siguiente, a futuro por supuesto, pero no tan lejano como uno quiere creer, es la llegada de la Diabetes. Este trastorno metabólico es resultado de la incapacidad de nuestro organismo para producir o usar de forma eficiente la hormona llamada insulina, encargada de regular los niveles de glucosa.

A los 40 minutos, terminada la absorción de la cafeína, las pupilas se dilatan, sube la presión arterial y se altera el sueño.

Después de 60 minutos el humor de tus hijos cambiará radicalmente de la energía inicial a mal humor y lentitud. Su cerebro está en plena crisis y necesita mas azúcar.

Hay estudios que confirman la relación directa entre los ataques de asma y el benzoato de sodio, también presente en las gaseosas.

Y todo esto sin mencionar la dependencia que generan los azucares en general. Lo cual acarrea problemas futuros de obesidad y otras tantas enfermedades.

Seamos buenos padres desde la educación, y la buena nutrición también. Aprendamos a darles lo mejor, con conciencia y coherencia. Los niños deben hidratarse con agua, con bebidas naturales, sin azucares, ni endulzantes ni aditivos.

Y si después de leer todo esto, te decidiste a cuidar de tus niños, no creas que este informe no fue también dirigido a los adultos.

 

Jordan Vecino.-

Licenciado en Actividad Física y Deportiva.

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