Jueves 27 de febrero de 2020

Desastrosos resultados en un experimento del Conicet.

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Un grupo de voluntarios elegidos por el Conicet se alimentó durante tres meses con items de la canasta básica alimentaria que utiliza el Indec para medir la pobreza y la indigencia. El resultado fue bastante negativo, considerando que tuvieron graves problemas de salud y algunos directamente tuvieron que dejar de hacerlo.

A poco más de 90 días de iniciado el proyecto en el que investigadores y voluntarios buscaban saber qué efectos tiene alimentarse con la canasta básica con la que se alimentan millones de pobres en el país, dos de los participantes debieron abandonar el experimento.

Entre los resultados arrojados en los estudios, se supo que los participantes sufrieron un notable aumento del colesterol y de los triglicéridos, baja de las vitaminas, descenso de peso, alteración del ciclo menstrual, trastorno del sueño, cambios en la sudoración, sensación de deshidratación constante y mal humor, entre otros síntomas.

Según la estadística oficial del Indec, para no caer en la indigencia, un varón adulto necesita de $4.886 al mes (o $163 al día) para gastar en la llamada Canasta Básica de Alimentos (CBA), y $124 diarios para una mujer.

En una iniciativa inédita de científicos del Conicet y de la Escuela de Nutrición de la Universidad Nacional de Córdoba, al que bautizaron “Proyecto Czekalinski” en homenaje a una tapa histórica de la revista Times, tres voluntarios pasaron a comer sólo los alimentos de esta Canasta, mientras que otros tres comieron según las guías de alimentación sana del Ministerio de Salud y un tercer grupo “de control” siguió con su alimentación diaria normal.

La prueba es por seis meses, con chequeos médicos constantes, pero ya en tres meses el estudio arrojó resultados claros y alarmantes. La “dieta” llena de harinas, papa y arroz, con pocos vegetales y cortes de carne de los más grasosos, es determinante para el deterioro crónico de la salud.

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