Lunes 27 de enero de 2020

Guzmán descartó la idea de emisión monetaria

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“Si tenemos mucho déficit deberíamos recurrir a la emisión monetaria y eso sería desestabilizante para los equilibrios macro”, fue la definición económica más contundente de la primer conferencia de prensa que ofreció Martín Guzmán en su debut como ministro.

Guzmán cruzó así la idea alimentada por economistas que se referencian en la flamante titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, de expandir hasta un 45 por ciento la base monetaria en el 2020, para financiar aumentos de jubilaciones, salarios y empujar en general un crecimiento de la economía.

El funcionario permitió así entrever una primera aproximación a su visión económica, formada en los sectores de centroizquierda de Estados Unidos, que a diferencia de los parámetros argentinos, incluyen una mirada prudente sobre la situación fiscal y monetaria. Su declaración lo aleja incluso de la Teoría Monetaria Moderna que impulsan los senadores demócratas Bernie Sanders y Elizabeth Warren, que plantea que se puede emitir prácticamente sin límites y sin prestarle demasiada atención al déficit.

Según precisó, el presidente le dio a él la tarea de hacer que la economía deje de caer y pueda volver a crecer y que lo hará “sin dogmas” y “sin promesas mesiánicas”.

En este sentido, repasó uno a uno los limitantes que tiene la macroeconomía producto de sus grandes desequilibrios: el externo, porque se quedó sin financiamiento y los dólares comerciales no alcanzan a cubrir las necesidades de la economía; el monetario porque la inflación es alta y la idea “en el horizonte es que baje a un dígito” y el fiscal porque para hacer pagable la deuda es necesario tener “un sendero de superávits primarios”.

 “Argentina tiene que converger a una situación de equilibrio fiscal en la cual se alcance superávit primario. Es necesario para la sostenibilidad de la deuda. El problema es que no se puede hacer de golpe. El 2020 no es un año en que se pueda hacer un ajuste fiscal porque profundizaría la recesión y la agravaría. El tema es tener el aire para no tener que hacer esa contracción fiscal”, dijo.

Sin embargo, no dio precisiones de cómo piensa financiar los créditos no bancarios y los aumentos a jubilados y empleados públicos que anunció Alberto Fernández sin financiamiento, ni emisión. De acuerdo a estimaciones privadas, solo para cerrar diciembre el Tesoro necesitaría pedirle al Banco Central que emita más de $400.000 millones, incluso si deja de pagar la deuda en pesos. Si pisara los pagos en diciembre, de todos modos en los próximos meses debería enfrentar esos pagos. Por eso en el sector privado, esperan un nuevo impuestazo.

Estas precisiones provendrán seguramente del proyecto de Ley de Solidaridad y Reactivación Productiva que enviará en los próximos días para que el Congreso trate en sesiones extraordinarias. El proyecto contiene las medidas orientadas a lidiar con esta crisis económica y social, cuya premisa central será “proteger a la población más vulnerable, entendiendo las restricciones de presupuesto”, y restablecer las condiciones para frenar la caída en la actividad que la Argentina viene exhibiendo.

Guzmán ratificó su idea de postergar pagos de deuda hasta que la economía vuelva a crecer, pero se cuidó de plantear en todo momento la idea de un acuerdo amigable y rápido con el FMI y los acreedores privados. “Las negociaciones ya se iniciaron”, señaló y dijo que “el programa del FMI ya está caído”.

En en su primera conferencia de prensa en el microcine del Ministerio de Hacienda, Guzmán sostuvo que el Fondo Monetario reconoció el fracaso del programa anterior y reconoció también “la grave situación económica”. En este sentido, anticipó que ahora “las decisiones las vamos a tomar nosotros, el nuevo programa económico es nuestro, no del FMI”.

Además indicó que creó una unidad específica para negociar la deuda externa y un consejo asesor en la materia que integrarán ex secretarios de Finanzas. 

Ratificó además que por ahora continuará el cepo al dólar: “Para que Argentina salga del cepo tan rígido que dejó el Gobierno anterior es necesario que la economía se tranquilice. No es el momento para eso (levantarlo)”.  

El equipo 

El flamante ministro hizo enviar durante la conferencia el comunicado oficial con los miembros de su equipo. La Secretaría de Hacienda quedó en manos del técnico de carrea Raúl Rigo. Mientras que en la de Finanzas irá Diego Bastourre, economista de La Plata al igual que trabajó en tareas de intemediación financiera en el Banco Central. Su cargo será acompañado por un consejo de ex subsecretarios de Finanzas cuyos integrantes aún no están confirmados. Adrián Cosentino, Guillermo Nielsen (también al frente de YPF) y Daniel Marx serían los únicos firmes por el momento.

La Secretaría de Política Económica quedó bajo el mando de Haroldo Montagu y la de de Política Tributaria, Roberto Arias. Además, Maia Colodenco integrará el gabinete de Economía como directora de la Unidad de Relaciones Internacionales, Maia Colodenco.

Por último, Sergio Chodos  será propuesto por la Argentina como Director del Cono Sur ante el Fondo Monetario Internacional será Sergio Chodos.

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