Viernes 13 de diciembre de 2019

La crisis económica afectó directamente a la Av. Corrientes

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Si hay un icono y un clásico en nuestra querida Ciudad de Buenos Aires, es la reconocida Avenida Corrientes, que lamentablemente por culpa de la crisis económica que afecta al país, la caída estrepitosa del consumo y el alto valor de los alquileres de los locales comerciales, ya no es lo que era.

Como consecuencia de esto en los últimos dos años sus locales más importantes se vaciaron y ya no volvieron a alquilarse. En abril de este año se inauguró la peatonal, pero ni eso logró resucitarla. Al contrario: los valores de alquiler del metro cuadrado se duplicaron.

Un dato alarmante es que desde Callao hasta la 9 de Julio (hay un total de 7 cuadras) nunca hubo tanta cantidad de locales vacíos.

Entre los principales locales que están cerrados figura el de La Pasiva, la chivitería que falsificó a la marca uruguaya y no tuvo éxito. Hace más de dos años que está cerrado. Por sus dos pisos, con sótano y entrepiso, piden US$10.000 y no hay manera de alquilarlo. Al lado está el mega local de 1.314 metros cuadrados que cerró Musimundo a principios de 2018. Piden U$S16.000 mensuales con subsuelo y primer piso, y sin expensas, pero no se alquila.

A pocos pasos está un local que alguna vez supo albergar a Liberarte y luego se transformó en la heladería Iceland. No hay forma de alquilarlo. En la vereda par, hay varios para alquilar, aunque de menor metraje.

Uno de los dueños de la histórica confitería La Ópera que también se encuentra trabajando en la reapertura de La Giralda, Gabriel García, manifestó: “Corrientes ya no tiene noche. Hace 40 años atrás, el turno noche de un bar vendía el doble que los otros dos turnos, era otro país. La peatonal trajo más gente, pero el consumo cayó más de un 30%, sólo en los últimos tiempos. Los locales no se alquilan porque los dueños se avivaron y ahora piden el doble que antes. No dan los números”.

A su vez, los dueños de una importante inmobiliaria expresaron: “Desde que se hizo peatonal, los propietarios piden entre un 40 y más de un 50% de lo que están dispuestos a pagar los que buscan locales. El metro cuadrado de planta baja cotiza entre U$S30 y 50, pero los que buscan no quieren pagar más de U$S20. Hay marcas gastronómicas interesadas, pero no a esos precios”.

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