Lunes 26 de octubre de 2020

LA POLÉMICA LÁCTEA

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Desde hace ya un tiempo que se viene hablando y polemizando sobre el consumo de lácteos. Presente en nuestros vasos y platos desde siempre, últimamente se viene marcando el terreno con defensores por un lado y quienes atacan su consumo por otro lado. Hasta la prestigiosa Harvard tomó postura en el tema, cuando hace poco cambió la famosa pirámide nutricional y quitó los lácteos del “plato ideal”.

Harvard quitó la leche de su famosa pirámide nutricional

¿NECESITAMOS LÁCTEOS?

Para empezar, los lácteos no son fundamentales para nuestro cuerpo como lácteos en sí. Nuestro organismo necesita de energía, mas que de alimentos concretos. El ser humano necesita nutrientes, minerales y vitaminas, además de ciertos aminoácidos y ácidos grasos; y los lácteos no aportan nada que no podamos obtener de otros alimentos.

Los lácteos son fuente de proteínas y grasa saludable. Su combinación de suero y caseína es altamente efectiva en la búsqueda de desarrollo muscular. Es fuente de calcio y fósforo, importante para nuestros huesos y también aporta ácido linoleico conjugado, que es anticancerígeno y ayudaría a adelgazar.

INTOLERANCIA A LOS LACTEOS

Actualmente, en el mundo hay dos tercios de la población intolerante a la lactosa, sin embargo, en Europa suele haber una tolerancia alta y no suele haber necesidad de limitarla. Lo mejor para saber si somos intolerantes es probar a eliminar los lácteos por un mes y ver si hay alguna mejora intestinal, lo cual indicaría algún tipo de intolerancia.

Existe una gran variedad de lácteos

CUÁLES SON MEJORES

Los lácteos fermentados, además del aporte de sus nutrientes, tienen probióticos, por lo que son muy recomendables. De hecho, es normal que muchos intolerantes a los lácteos sean consumidores sin inconvenientes de yogur, quesos y kéfir, ya que al estar fermentados reducen la lactosa. Por otro lado, los lácteos provenientes de vacas alimentadas con pasto suelen tener mayores niveles de Omega 3 y vitamina K.

PARTICULARIDADES

Los lácteos tienen fama por varios motivos, como también están rodeados de dudas y preguntas.

Una pregunta común es la que relaciona a los lácteos con el mantenimiento del peso. No hay estudios que demuestren que el consumo de lácteos pueda ayudar a bajar o subir de peso graso, aunque los lácteos fermentados están asociados a un menor riesgo de diabetes tipo II. Por otro lado, la leche entera es mas saciante que la descremada, por lo que colaboraría en la búsqueda de descenso de peso.

Otro mito alrededor de los lácteos es su relación con el cuidado de los huesos. Las proteínas en general y los lácteos en particular ayudan a controlar la osteoporosis, sumado a los nutrientes ya mencionados como el calcio y el fósforo presentes en este alimento. Cabe destacar que el entrenamiento de fuerza es fundamental para prevenir el deterioro de nuestro esqueleto óseo.

 Por último, está el mito que indica que los lácteos aumentan la posibilidad de contraer algún tipo de cáncer. Algunos estudios actuales muestran mayor riesgo de contraer cánceres relacionados a hormonas sexuales, como próstata en varones y ovarios en mujeres, pero por otro lado, los lácteos colaboran a reducir el riesgo de muchos otros tipos de cáncer.

La leche es la menos recomendada de la familia de lácteos

CONCLUSIONES

Si no existe intolerancia a la lactosa y además hay disfrute en su consumo, no hay motivos para prohibir los lácteos, sobretodo los fermentados como el yogurt y los quesos. El consumo de lácteos, con la moderación de todos los casos, trae mas beneficios que inconvenientes.

En el caso puntual de la leche, lo ideal es limitar su consumo, ya que en este caso los resultados son mas bien neutros en la salud y no trae tantos beneficios, pero no hay inconvenientes en tomar un vaso diario e incluso otro poco para cortar un café.

Jordan Vecino, Lic. Actividad Fisica

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