Jueves 27 de febrero de 2020

Los bancos en “modo albertista”: ahora compiten entre sí para dar préstamos a menos del 40%

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Los bancos, que hace unos meses estaban resignados a tener que dar contra su voluntad préstamos para capital de trabajo a tasa negativa, hoy se pelean por ofrecer la línea de créditos más económica para financiar al sector productivo.
Lejos de ser obligados a destinar un porcentaje de sus depósitos para prestar a tasa negativa -una medida que los banqueros descontaban que iba a llevar adelante el Gobierno de Alberto Fernández- la nueva gestión optó por incentivar a reducir los encajes para quienes otorguen esas líneas. “Pensábamos que la mano venía por el lado del garrote y al final fue por la zanahoria”, resume un gerente financiero.
A comienzos de año, a través de la Comunicación A 6858, el Central permitió que las entidades puedan computar hasta dos puntos porcentuales de los encajes con los préstamos que otorguen a empresas MiPymes a una tasa máxima del 40% anual.
Eso hace que una parte del dinero que dejan inmovilizado en el BCRA les genera rentabilidad. El límite que tienen para usar el saldo de estos préstamos como encajes es el 30% de su cartera.
Así, si bien el Central puso en 40% el tope máximo que pueden descontar, los principales jugadores del sistema comenzaron a afinar sus lápices para salir a la cancha con líneas a un interés de entre dos y cinco puntos por debajo de ese límite.
No ocurre lo mismo con el tipo de interés de los créditos personales o de tarjeta, algo que preocupa al Central y que el propio Miguel Pesce le transmitió a los banqueros en la reunión que esta semana tuvo con los ejecutivos de ADEBA, la asociación que agrupa a las entidades de capital nacional.
“Prestar al 40% anual y que te devuelvan el 30% en lugar de tenerlo a tasa cero es un golazo”, explica el gerente de préstamos de uno de los tres bancos más grandes del sistema.
“Si prestamos $10.000 millones nos dan $3.000 millones de fondeo gratis, y dando los otros $7.000 millones al 40% salimos hechos en término de costo. O sea, no perdemos plata”, calcula el ejecutivo.
En ese sentido, el banco que picó en punta con una línea desarrollada a partir de la nueva medida del BCRA fue el Credicoop, que a los dos días de emitida la normativa salió a ofrecer descuento de Cheques de Pago Diferido a bajo costo. Según informó la entidad, la nueva línea salió con tasas que van desde el 29% al 37% en función de la reciprocidad.
“Ellos no pagan Ingresos Brutos porque son cooperativa. Siempre nos complican en las tasas activas”, se justifica un banquero al explicar por qué desde la entidad que timonea no pueden competir con préstamos menores al 30%. De todos modos, sí confirma que estos nuevos créditos son un negocio para los bancos y que están preparando una línea muy por debajo del 40%.
Otro que salió a la cancha con tipos de interés negativos fue el HSBC, que además del descuento de cheques también ofrecerá créditos con hasta cinco años de plazo para el sector productivo. En concreto, va a destinar hasta 2.000 millones de pesos en préstamos amortizables a 12, 18, 24, 36, 48 y 60 meses desde el 34% anual.
Por otra parte, explican desde la entidad, siguen con una campaña lanzada a principios de diciembre pasado para la compra de cheques con tasas que van desde el 35% anual y plazos de hasta 180 días, también orientadas a empresas miPymes. En este caso pusieron un cupo de otros $1.000 millones que van a ir ampliando si la demanda lo requiere.
“Lentamente, la baja de tasas reactiva la demanda de capital de trabajo de las empresas. En las últimas semanas hubo una tendencia positiva hacia la toma de crédito, sobre todo en las líneas de corto plazo, como el descuento de cheques”, explican en un banco de capitales nacionales.
Los datos del BCRA, de todos modos, muestran que en los primeros 21 días de enero el stock de descuento de documentos acumula una caída de 11.400 millones de pesos, lo que implica una reducción del 4%.
La línea a empresas que se muestra más dinámica, en cambio, es la de adelantos en cuenta corriente, que es el clásico “descubierto” con el que las Pymes suelen financiar su necesidad de caja diaria. En lo que va del año, estos préstamos registraron un crecimiento neto de 15.025 millones de pesos, un alza del 7% en el stock.
“Todavía muchas empresas prefieren no convalidar este nivel, a la espera de una reducción aún mayor, o por lo menos, en valores menos positivos con relación a la inflación”, agrega el ejecutivo del banco local, quien no vislumbra todavía una demanda consistente de líneas de mediano plazo, o de inversión como prendas o leasing.
En tanto, desde esta semana, el BBVA salió con distintas líneas destinadas a pequeñas y medianas empresas, que diagramaron a raíz de la nueva normativa del Banco Central.
Así, en créditos a corto plazo salieron con una linea de cesión de cheques, a una tasa del 38% para las operaciones con el documento físico y del 37,5% para el descuento en versión digital, ambos a un plazo de hasta 180 días. También pusieron a disposición de sus clientes préstamos para capital de trabajo al 39,9%, a un plazo de hasta seis meses.
Al mismo tiempo, también el banco de capitales españoles destinó un cupo para otorgar leasing y préstamos al 40% anual, por un lapso de hasta cuatro años para bienes de capital y proyectos de inversión.
Desde el Itaú, en tanto, destacan que las tasas de líneas corporativas están experimentando cierta baja mientras preparan una nueva línea que se ajuste a las nuevas disposiciones del BCRA. “Estas semanas estuvimos bajando los intereses con mayor impacto en el corto plazo, enfocado en financiar capital de trabajo. El producto que más están solicitando las Pymes es la venta de cheques de pago diferido”, comenta Alejandro Tschudy, gerente de Banca Comercial.
Algo similar ocurre en el Santander, donde de a poco comenzaron a retocar a la baja la tasa de algunos de sus créditos destinados a empresas y aseguran que en los próximos días habrá novedades respecto las nuevas líneas que promueve el organismo monetario.
El ICBC, por su parte, lanzó una línea de descuento de cheques para financiar al sector productivo, al 40% y con plazo que va hasta los 120 días.
En tanto, el Comafi está ultimando detalles para salir con una línea de descuentos de cheques para MiPymes a una tasa del 38% anual. En principio, tienen un cupo de hasta 1.000 millones de pesos destinados a esta nueva línea.
Para los bancos, en líneas generales estos préstamos son un negocio redondo, ya que no sólo destinan parte de la plata que dejarían en el Central a tasa cero, sino que además son la puerta de entrada para nuevos productos, en un contexto en donde los créditos al sector privado están en picada.

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