Jueves 28 de mayo de 2020

Los riesgos de la sobre exposición a los encuentros masivos virtuales.

Compartir la nota

En épocas donde surgieron y se pusieron de moda aplicaciones como Zoom, Meet, Hangouts y todas las salas de videollamadas masivas, es importante remarcar los riesgos de sobre exponerse a estas situaciones.

Ayer, el presidente Alberto Fernández, guitarra en mano, subió a Twitter un video dirigido a los jóvenes argentinos, con motivo de la cuarentena que rige en el país desde el 20 de marzo. 

“A vos, que por tu edad podrías ser mi hijo o mi hija, quiero decirte que te entiendo”, dijo Fernández; “es difícil no poder salir a disfrutar con amigos. Por eso valoro mucho lo que hacés para cuidarnos. De esta vamos a salir entre todos, todas y todes”, escribió en un tuit que acompaña el video donde insta a quedarse en casa y ver a nuestros amigos de modo virtual y online.

¿Pero es así de fácil? Sin dudas que no. En función de las estadísticas, se sabe que el virus Covid-19 ataca principalmente a personas de edad avanzada, con sistemas inmunes deficientes y enfermedades preexistentes. Por eso la importancia de llevar una vida saludable y lo más activa posible. Y por eso mismo también es que varios sectores de la sociedad reclaman poder tener mas libertades de movimiento al aire libre.

Mientras tanto, y limitados a nuestros hogares, en el marco de la cuarentena mundial contra el Coronavirus, mucha gente se vuelca a las reuniones masivas de salas virtuales de conferencia. Pero para muchas personas socializar online puede ser abrumador y causante de ansiedad.

Hasta hace sólo 50 días atrás, nuestros círculos sociales nos llevaban a juntarnos en bares, restaurantes, cines, teatros, casas o plazas, pero la pandemia del coronavirus puso al mundo en cuarentena y todos nuestros hábitos debieron cambiar. Y si bien inicialmente agradecimos poder contar con la tecnología para poder seguir cerca de nuestros seres queridos, luego de un tiempo estas nuevas costumbres empezaron a ser, quizás, estresantes para muchos.

Los tímidos e introvertidos, antes podían encontrar excusas para rechazar o ausentarse de determinados compromisos sociales por motivos personales o simplemente sólo para proteger su salud mental, pero ahora no tienen excusa. Hoy con el distanciamiento social obligatorio y la cuarentena se da por sentado que todos estamos en casa y disponibles, haciendo más difícil excusarse para no participar de estas nuevas reuniones virtuales. Y la realidad es que los nuevos grupos de chat interminables en Zoom, Skype, Whatsapp y Google Hangouts, entre otros, pueden ser muy abrumadores y comenzar a provocar ansiedad en mucha gente.

“A veces uno puede sentirse muy demandado por los otros: por WhatsApp se puede ejercer lo que se denomina una ‘demanda infinita’: amigos y parejas que reclaman que ‘le clavamos el visto’, pretendiendo inmediatez en las respuestas a los mensajes enviados. El hecho de que no haya un contacto directo aumentó la cantidad de circulación de mensajes por la inseguridad en la estabilidad de los vínculos. Ante este escenario es importante registrar cuando necesitamos un descanso de esta aparente comunicación sin fin y poder establecer límites con los otros para no sentirnos todo el tiempo demandados”, explica la psicoanalista Fiorella Litvinoff.

La mayoría de las personas se sienten más ansiosas de lo normal en este momento único para toda la población mundial, y si bien para algunas personas, charlar con amigos ayudará, para otros, no lo hará. Mantenerse conectado es importante para combatir los sentimientos negativos de aislamiento y para alentar el bienestar mental, pero si en realidad una persona no está en un espacio donde se siente cómodo para relacionarse, a veces obligarse a hacerlo puede resultar contraproducente. Hay personas que prefieren compartir y hablar, entonces la socialización virtual probablemente sea positiva, pero si lo que se necesita es estar con sus propios pensamientos, entonces la socialización virtual puede ser algo que se quiera evitar.

La posibilidad de decir no a la sugerencia de un amigo simplemente porque necesitamos tiempo para nosotros mismo puede ser difícil, pero no es egoísta, y un buen amigo también debería entender eso. Respetar los límites de los demás es una parte esencial de una relación saludable.

Comentarios